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January 14 Diana y AurelioDIOSA DE LA LUNA
LA HISTORIA DE DIANA Y AURELIO
El nombre Diana, tiene una historia poco peculiar, en cualquier lugar que busquen encontraran que Diana significa “Diosa de la Luna”, que ¿cómo lo sé?, déjenme contarles la historia, pero no me interrumpan mientras lo hago, pues fue la misma luna la que me contó la historia. Todo esto sucedió una noche de invierno, en que la luna me vio caminando por las calles del Cusco y me preguntó que por que estaba tan pensativo, y le conté mi fabulosa historia de hacía tres noches.
Me encontré en un bosque a las afueras del Cusco, subiendo por la carretera que bordea el Cusco camino a Sacsayhuaman, había estado caminando durante horas contándole a la luna la historia, entonces fue que llegue al bosque y me eché al suelo de puro cansancio, en un claro del bosque, así pude ver a la luna en todo su esplendor sin imaginar lo que sucedería. Miraba fijamente la luna llena, cuando de repente pude ver que se movía algo entre la luna y yo era como que desde la luna una delicada tela de seda blanca como la luna estuviese cayendo hacia mi, fruncí el seño, mi cuerpo se paralizo, no podía creer que delante mió ya cerca del suelo, la delicada tela comenzó a levantarse y tomar una forma reconocible, estaba tomando la forma de una mujer, la tela se convirtió en un hermoso vestido largo hasta el suelo, ella era de piel blanca y hermosa, cabello negro y largo, sus brazos desnudos eran delgados y de apariencia delicada, sus ojos plomos tenían el resplandor de la misma luna sus labios rojos carnosos eran armónicos, aparentaba no mas 16 años de edad pero era demasiado linda, cuando termino de aparecer delante de mí, se me acercó yo estaba echado estupefacto en el claro del bosque, recostado sobre mi codo derecho, ella se me acerco y posándose junto a mi, me miro tan cerca que pude ver sus hermosos ojos plomos, tan cerca mío que pude respirar del aire de su hermoso ser, se me acerco tanto mas todavía y sin poder hacer nada, esta divinidad beso mis labios, a penas un fracción de segundo, como algún saludo antiguo y se levanto – ahora yo voy a contarte una historia, la historia de por que mi alma habita en la luna, por que solo muestro mi rostro pocos días al mes, siempre cada mes – no podía moverme solo miraba sus hermosos ojos mientras ella se sentó a mi lado, luego me abrazo y me susurro al oído – presta mucha atención y prométeme que se lo contaras al mundo – asentí, sin mediar palabra, entonces mientras me abrazaba y jugaba con mi cabello empezó su historia. A continuación relataré exactamente lo que la luna echa carne me confió:
Sucedió hace cientos de años, yo habitaba un templo y la gente me amaba, todos los días me alimentaban con manjares de todo tipo, miel y frutas, vivía feliz andando por los bosques durante el día y dormía por las noches como todos, pero el bosque y el templo donde yo vivía solo era frecuentado por mujeres, yo jamás había visto por lo menos no cerca de mí a un hombre, auque ellos solían venir al templo, jamás permitían que me vieran, ellos venían al templo y elevaban cánticos en los que la palabra mas sonada era mi nombre Diana, decían que mi presencia era necesaria para la fertilidad de las mujeres, veía hombre andando cerca de los muros de los templos pero ellos nunca a mi, hasta que, hasta que un día uno de ellos lo hizo.
Andaba yo paseando por el bosque un día y me acerque demasiado a los limites del bosque, y me encontré con una criaturita extraña, era parte de un rebaño y se había perdido su pastor lo andaba buscando pero yo no imaginaba que ese día marcaría mi vida, él vestía una delicada túnica blanca con un broche dorado, tenia ojos negros como el hondo del universo, sus cabellos lacios negros piel blanca, era alto, de contextura delgada pero se le veía muy fuerte y vivaz pero al entrar al bosque buscando su animal perdido, me vio parada con él en brazos, cuando me vio se quedó quieto sin mover un músculo y yo me encontraba en el mismo estado, parecía que el mundo terminaba en sus ojos sentí mi corazón, jamás había sentido mi corazón, ni siquiera sabía que tenia uno, el miró mis ojos y bajo la mirada para mirar toda mi figura, de arriba bajo, paso por mis pecho y mis piernas y yo también hice lo mismo, jamás pensé que vería criatura tal en el bosque, me incliné y solté lo que le partencia, el animal fue corriendo a sus brazos él apenas pudo decir gracias – Me llamo Diana – le dije, él al escuchar mi nombre se hincó en el suelo y volteó su mirada al suelo.
– Ho Diosa de la Luna, soy indigno de mirar sus ojos, debí saber al ver su absoluta belleza que se trataba de usted, por favor perdóneme. – ¿Perdonar que? – El haber mirado directamente sus ojos – respondió sin levantar la vista. – ¿Porqué?, ¿Qué tiene de malo? – intercedí. – Mis padres, ellos me dijeron que Diana es la Diosa de la Luna que vive en el templo sobre la colina, que no hay que mirar sus ojos pues es manchar su pureza, pero no pude evitar mirarle, es usted el ser mas bellos que habita la tierra, su sola presencia deja en las sombras a todas las flores del mundo y todas las estrellas del cielo. – Es hermoso lo que me dices, jamás me dicen cosas así, ¿Eres un hombre verdad?, ¿Cómo te llamas?, ¿Qué eres? – Me llamo Aurelio, mi nombre significa “del color del oro”, soy pastor señora mis padres son campesinos. – Dime mas, sigue hablando – al decir esto él levantó la cabeza, así que seguí – de pie hombre, dime mas.
Él comenzó a contarme sobre la vida que llevaba la gente de aquellos lugares, anduvimos por el bosque caminando y paseando, me regaló una flor, me dijo que mi voz era como la más hermosa melodía. Cada día nos veíamos por el bosque, y nuestro amor creció como las flores en primavera tomados de la mano nos admirábamos el uno al otro, su hermosos ser era lo único que necesitaba, no podía esperar al día siguiente para poder verle, me cantaba y me recitaba poesía, nos amábamos mas que nada en este mundo pero siempre en silencio, el me amaba en silencio y yo hacia lo propio, un día le pregunté a la sacerdotisa.
– Señora, he venido a preguntarle sobre mi, usted que es la mas sabia dígame, que pasará si me llegara a enamorar. – Temo decirle amada Diana, diosa de la luna, que para usted el amor está prohibido, pues si usted llegase a amar a un hombre sobre la tierra el será un dios pero a este precio que te he de confesar, la vida se volverá solo noche, y tu luz se extinguirá del cielo, sin la luz del celoso sol, ni la de usted amada luna no habrá mas vida sobre la tierra.
A penas pude musitar un grito de dolor, el mundo, el universo completo era cruel conmigo – amo al ser mas hermosos que existe en la tierra y no puedo ni siquiera tomar de él un beso que selle nuestro amor por la eternidad, para que necesito vida prefiero la muerte, durante el día el sol brilla y durante la noche la luna brilla, todos los días, pero no mas, desde ahora solo él brillará, ni un día mas viviré sin él – me decía a mi misma.
El sol celoso de nuestro amor, conspiro contra Aurelio, lo castigo, y lo enveneno, en el bosque lo encontré agonizando llorando por verme una ves mas, mis sacerdotisas lograron llevarlo al templo al ver que el dolor de perderlo me mataba, pero aunque hicieron lo que pudieron él moriría, y yo me apagaría en lágrimas, en ese momento la sacerdotisa me dijo:
– No puedo soportarlo más mi amada Diana, su dolor me mata, hay solo una forma de salvar su vida, solo una, pero…
Al escuchar esto mi corazón no pudo dejar de latir – dime sacerdotisa, dime como puedo salvar a mi amado
– ...pero, salvarlo para usted será lo mismo porque el vivirá como en las nubes, el morirá como humano y se convertirá en nubes, un beso suyo de verdadero amor bastara para salvarlo pero además esto le quitará a usted casi toda la vida, su luz ya no brillará todos los días, a penas unos días por mes podrá usted mostrar su rostro al mundo. Y ya jamás carne serán, pues usted solo en la luna habitará y solo durante luna llena usted podrá bajar a los bosques y pasear, ya jamás entre nosotros estará – ¿Qué?, ¿tan cruel ha sido el sol?, que maldijo así nuestro amor, pero contra nosotros nada hará, si así he de salvarlo pues que así sea, si por amarte amado mió he de morir seré feliz en mi sepulcro, es en esto en lo que se convertirá la luna, en mi sepulcro, y así viviremos por siempre él y yo, Aurelio amado mío mi luz hará que las nubes sean como oro en las noches, ya veras amor.
Y con estas palabras le di un beso de amor que jamás presenció ser humano alguno, mientras las lágrimas de las sacerdotisas llenaban el lugar yo y mi amado nos mirábamos a los ojos y nos besábamos, juntos hicimos que el amor sintiera celos, que el mar y las estrellas sintieran envidia, y así mientras nos besábamos nuestros cuerpos se evaporaron juntos y juntos nos consumimos en amor, ya jamás volveremos a besarnos.
Si así es ya jamás nos besaremos pero todas las noches de luna llena conversamos y nuestras conversaciones aún hace que las estrellas en el cielo se opaquen, aún cumplo mi promesa, y todas las noches de luna llena hago que las nubes se vean como el oro, así el nombre de mi amado tiene verdadero significado, Aurelio, “del color del oro”, ese es el hombre al que amé.
Así es mi querido amigo – me dijo – así fue mi historia de amor, durante las décadas las sacerdotisas contaron esta historia que aún se cuenta entre ustedes, aún ahora unos pocos saben la historia de Diana y Aurelio, y aún hoy se cuentan que durante las noches nubladas de luna llena yo y mi amado hacemos el amor. January 13 Lista de regalos.EL REGALO PROMETIDO, ESTA VES ES PARA MÍ
Bueno, como lo prometido es deuda, aquí yo nuevamente para hacerles llegar la lista de regalos que estoy listo para recibir el día de mi cumpleaños, las cosas mas necesarias e imperiosas en mi melindrosa vida; pero primero, cave recordarles que el día de mi onomástico es el 26 de enero, así que como ya leyeron esto no tendrán excusa para decir que no sabían, bueno entonces vamos a la lista.
Gracias por ser mis amigos, así que ya saben si no me dan nada ese día no importa (pero procuren darme algo), lo que me importa es saber que piensan en mi, así que pueden compensar la falta de cualquiera de los regalos con abundantes litros de liquido elemento (entiéndase alcohol). Los quiero mucho, gracias por ser siempre ustedes.
January 09 Respuestas a las preguntas que me hicieronRESPUESTAS A LAS PREGUNTAS QUE ME HICIERON
La razón de esta es aclarar algunos aspectos a cerca de “El regalo prometido”, puesto que todo mundo hizo preguntas y comentarios a discreción, por supuesto que no podré responder a aquellas preguntas subidas de tono (no entiendo que tiene que ver la zoofilia con el echo de ser mordido por un perro), además de que no haré comentario alguno a los ataques de los que he sido victima, y les recuerdo que Grecia es mi hermana y no mi amante, mi hermana, por Dios, que imaginación la de la gente, o que creen que es una nueva forma de decirlo, una cosa mas, a aquellos pánfilas y cacasenos que insisten en pensar que esto es el inicio de una porno gay, les digo por última ves que este no es el inicio de una novela homosexual ni zoofílica ya no insistan en pedirme el próximo capitulo por que ya no hay. Así que aclararé solo las preguntas mas importantes, por cierto no responderé a los insultos y bochinches (valga la aclaración).
Bueno espero que ahora si estén felices, cualquier otra duda por favor hágala sin insultar ni burlarse, y si no leyeron “El regalo prometido” y simplemente lo borró de su buzón y ahora quiere leerlo, solo pídalo, gracias.
Erick Guiomar Gonzales Aparicio. January 08 PRIVILEGIO Y RESPONSABILIDADPRIVILEGIO Y RESPONSABILIDAD
CUSCO CAPITAL AMERICANA DE LA CULTURA 2007
A fines del año pasado, Xavier Tudela, presidente del Buró Internacional de Capitales Culturales y de la Organización Capital Americana de la Cultura, anunció que Cusco es la “Capital Americana de la Cultura 2007”, este anuncio fue de capital importancia y de gran relevancia para todo aquel que se interesa por la cultura, hablamos no solo de cusqueños sino de todos los peruanos, que siguieron con gran interés esta designación a través de los distintos medios, ahora, a pocos días de iniciado el 2007, cave hacerse una pregunta, ¿Somos conscientes de la responsabilidad que esto conlleva?, recordemos amigos míos, que la Capital Americana de la Cultura 2006 fue la ciudad argentina de Córdoba cuya intendencia (lo que para nosotros vendía a ser la alcaldía) organizó dos mil eventos y festivales, esto es, que diariamente se realizaron entre 5 y 6 de estos eventos, una cantidad realmente fabulosa. Ya estamos por terminar la primera quincena del mes de enero, así pues es momento de hacerse otra pregunta, en lo que va de este tiempo ¿cuántos eventos se han realizado?, quizá los cambios de mando por los que hemos atravesado sean una de las razones para que las cosas estén dadas de esta manera, aunque cabe recalcar también que no es solo responsabilidad de las autoridades. La ciudad de Córdoba, promocionó durante todo el año los aspectos de su cultura, como la de su población universitaria, por eso sería pertinente analizar nuestra situación actual, por ejemplo ¿Cómo estamos en el aspecto del material humano?, ¿acaso no es cierto que la UNSAAC esta entrando y saliendo de huelgas y paralizaciones?, ¿no es acaso uno de los fines mas nobles de la universidad, conservar, acrecentar y transmitir la cultura universal? ¿no es acaso verdad que nuestros estudiantes universitarios en lugar de llenar las bibliotecas están llenando los bares?, es una realidad que se tiene que enfrentar desde el ceno de nuestros hogares, la cultura es un conjunto de estructuras sociales, religiosas y de manifestación intelectual y artística; es en esencia lo que somos como pueblo y parte no solo de las instituciones educativas, parte también del hogar, parte de nuestra sociedad. El Perú tiene como una de las peores designaciones en el mundo, la de ser el peor país lector del mundo, pues en Perú se lee en promedio medio libro al año, mientras que en países de Europa se lee en promedio 120, mas aún, en los colegios los estudiantes no entienden lo que leen, esto nos deja una gran deuda con la cultura y el desarrollo intelectual.
Entonces, ¿qué debemos mostrar al resto de América y al mundo?, esta es una reflexión que deberíamos hacernos todos en nuestros hogares, en los colegios, en las universidades, y en todo lugar donde se imparta cultura. Es momento de que, no solo, las autoridades del Cusco, sino todos nos pongamos la mano al pecho, para poder fortalecer nuestra imagen como Capital Americana de la Cultura, debemos mostrar al mundo un país, sí, con problemas, pero que esta listo para salir adelante, un país que a pesar de haber atravesado momentos crudos en su historia está listo para ser un vector de desarrollo en América, el Cusco deber ser portavoz del Perú al mundo de que la cultura no esta olvidada. Por eso amigos, los directores de los colegios, los rectores de nuestras universidades, y todos aquellos que dirijan instituciones estudiantiles y de cultura, deben unir fuerzas, y llenar festivales y eventos culturales, el país que todos deseamos se encuentra a la vuelta de la esquina, el país que todos deseamos es aquel en que los niños de colegio pasan mas horas en las bibliotecas que en las cabinas de internet, es aquel país en que se pueda ver ciudadanos leyendo en las bancas de nuestras plazas y parques y no libando, es aquel país de cultura y saber que está listo para recibir a gente de todo el mundo para mostrar lo maravillosos de nuestra cultura.
Señoras y señores el Cusco es la Capital Americana de la Cultura 2007 y todos los peruanos tuvimos el gran privilegio de esta designación, pero este honor es directamente proporcional a la responsabilidad que esto acarrea, es la responsabilidad de mostrar un pueblo con gente culta e interesada por el saber y las máximas manifestaciones del arte y la cultura, es por eso amigos míos, que todos debemos poner un granito de arena, esto es, un poquito de nuestro interés por la cultura y el arte vernacular, para ser la mejor Capital Americana de la Cultura de los últimos años. January 05 Solo una noche...SOLO UNA NOCHE
Esa noche de camino a casa me perseguían los recuerdos, daba casi la una y el desolado trecho parecía estar completamente inhabitado, las casas tenían las luces apagadas y no se movía absolutamente nada excepto yo, no imaginaba la increíble confesión que esa noche haría, así pues se las relato tal y como sucedió esa extraña conversación. Caminaba como contando los pasos que me separaban de mi hogar y a pesar de que ya habían pasado tres días, recordaba como si apenas hubiese sucedido, este recuerdo que parece tan fresco en mi mente es imborrable, se mantiene así por que ella lo congelo con la dulzura de sus besos, y lo sello con una mirada cómplice aquella melindrosa noche.
– ¿Porqué tan ido caminante noctámbulo? – preguntó la luna mientras vigilaba mis pasos, mi sorpresa fue tamaña pero ahora tenia compañía.
– Son mis recuerdos – respondí – hermosa luna, si solo supieras que hace solo tres noches me encontraba en los brazos de Afrodita, entre sus piernas encontré el cielo, el paraíso, la perfección, el nirvana, la felicidad y lo infinito, mujer de belleza tal es ella que puesta junto a ti te ensombrecería como la luz del sol opaca y desaparece a las estrellas del cielo, ¿Quieres que te cuente lo que paso? – pregunté.
– Dime caminante, cuéntame tu historia y seremos los dos cómplices de tu recuerdo – dijo desde el cielo
– Todo te habré de contar, luna querida, pero guarda siempre en silencio pues a nadie jamás he de decir lo que te voy a relatar, y al terminar dime tú si es que hay historia igual.
Apenas terminaba de cenar aquella noche, no sé por que se me ocurrió llamarle, la conocía tan poco, realmente dudaba que me fuera a recordar, pero así fue, me recordó perfectamente, conversamos someramente no podía esperar, así fue que decidí pedirle que me permitiera ir por ella a su trabajo. Allí la encontré, salimos y anduvimos por las calles del Cusco, caminábamos perdidamente, realmente sin rumbo, sin horizonte alguno, cuando nos dimos cuenta nos encontrábamos en la plaza de Tupac Amaru, yo la miraba tímidamente, le pregunté si alguna ves podríamos salir a beber vino en algún lugar, lo que a continuación recibí como respuesta, querida luna, me llevo al cielo en solo dos palabras, “te invito” dijo, no dudé y nos sentamos en un bar, la dulzura del vino, que mas tarde no se compararía con la de sus labios, nos embriagaba desde el cuerpo hasta el alma, sus ojos tenían un fulgor extraño, su beldad me desconcertaba, apenas podía asociar dos o tres palabras y formular unas pocas preguntas, me encontraba realmente fuera de mi, no quería que la noche llegase a su fin – oh cruel alba no llegues mientras esté a mi lado mi amada y su beldad – rogaba para mis adentros en aquél bar, la obscuridad nos envolvía, estabamos sentados en una mesa para dos, pequeña, tan pequeña que mis rodillas tocaban su hermosa piel de seda. Nuestra mesa estaba en un rincón olvidado de aquel olvidado bar, las puertas de aquel lugar eran pequeñas, y la gente que allí bebían, eran intelectuales de la ciudad, se percibía un aire de tranquilidad, como si detrás de esas puertas terminara el mundo y dentro de aquel bohemio lugar no existiera pena ni dolor alguno, las demás preocupaciones de la vida diaria no existían, ni el trabajo ni los estudio ni nada podían arruinar ese mágico momento. Solo la miraba mientras conversábamos, sus hermosos labios hablaban y mis oídos escuchaban pero en realidad su alma gritaba y mi corazón oía, la segunda jarra se terminaba, y una desolación cruzaba frío por aquel bar – ¿acaso no puede durar por siempre? – musitaba solo para mí, ella lucía tan serena, finalmente entre miradas, palabras de nuestros cuerpos y gritos de nuestras desnudas almas, todo termino, se acabó el vino y con él mi felicidad.
Atravesamos el bar hasta la entrada, le abrí la pequeña puerta, no podía soportar, luché con mis deseos hasta que me derrotaron.
– Te acompaño – le dije
– No, es tarde y peligroso caminar los dos solos por la calle, me iré en taxi – respondió.
Insistí y la respuesta fue afirmativa. Abrigados por el manto de la noche caminábamos ella y yo por las desoladas calles nocturnas de Cusco, acompañados por tu apenas despierto rostro luna querida, escuchando la melodía de las estrellas que desde lo más excelso nos vigilaban cómplices, presintiendo que el amor nos ganaría, atravesamos calles y más calles deseando no llegar, hasta que al final en la puerta de su casa nos encontramos aún ebrios, ebrios de amor y de flirteos – si amar es pecado, esta noche me condenaré por ti – me decía, conversábamos en la puerta de su casa, conversábamos pues ni ella ni yo queríamos despedirnos, ni ella ni yo queríamos darle la espalda al otro, ella obviamente no sentía lo que yo, quizá haya visto en mi una compañía agradable, pero en ella yo vi lo insuperable, comprende querida luna que el solo mirar sus labios de ambrosía, mi alma estremecía, incomparable compañía y ya tenia que entrar y dejarse en brazos de Orfeo, me negué a tan cruel destino, me acerque a ella, estabamos frente a frente, ella entre la pared y tu confesado, luna llena, la miré a los ojos directamente a los ojos, tenia ambas manos entrelazadas, quizá presentía lo que sucedería, le cogí las dos manos y las estreche entre las mías, me acerque a ella cerré los ojos justo cuando ella hizo lo propio y un destello del cielo cubrió nuestros cuerpos, la besaba con tal pasión que el mismo amor no pudo soportar y volteó su rostro, tiernamente la besaba, no nos soltamos quizá por minutos pero para mi fue muy poco el tiempo, ya muy de cerca pude ver sus hermosos ojos.
– Quiero entrar contigo – le dije.
– Imposible – me dijo – en mis aposentos no puedes entrar, ¿Cómo es que de mi amor te podría dar?, ¿Acaso no me mirarías con repudio cuando salga el sol?
– Jamás mi amor, con repudio no te podría mirar, solo déjame entrar, del dulce néctar de tu amor necesito beber, pues sin él moriré.
– No hagas ruido al entrar – y con estas palabras mi cielo e infierno se hicieron en una sola noche.
Entramos en su habitación, no podía soportar quería tocar su perfecto cuerpo, quería sentir su bella piel, quería oler sus ricas fragancias, quería ser con ella solo un cuerpo, y así fue, nos besamos nos dejamos llevar el uno por el otro, es su cama entrelazamos nuestros cuerpos y nuestras almas, basaba sus labios una y otra ves, toqué sin pudor sus hermosos pechos, besé con febril impaciencia su vientre, besaba su vientre, mientras bajaba me dirigía al sur de su febril cuerpo, ella sentía como lo hacia, repetidas veces besé sus piernas, y sentí su piel de la mas pura suavidad, de su piel me enamoré, mis labios tocaron la fuente de su amor, ella explotó en infinidad de sensaciones y de gemidos, la locura nos toco, me uní a ella en mágica ternura, mire su hermoso rostro mientras ambos disfrutábamos de nuestro amor, miré sus ojos mirar los míos, ambos parecíamos enloquecidos por la llama de nuestro amor, no nos soltábamos y volábamos juntos hacia el paraíso, danzábamos entre sabanas húmedas por nuestra excitación, nos tocábamos de maneras indescriptibles, sus manos eran tiernas su cuerpo una flor que yo tomé aquella noche, hasta que finalmente llegamos juntos al paraíso de nuestros deseos.
Juntos en la cama nos mirábamos, el día conspiraba contra nosotros y decía que ya pronto llegaría, mortificados tuvimos que dar por terminada nuestra comunión, yo sabía que al llegar el día todo acabaría ya nunca la vería, con un tierno beso sellamos esta noche para que nadie en el mundo sepa que hasta al amor y a la pasión les ridiculizamos.
Ahora, amada luna, no puedo decir que siento, esto nunca logrará salir de mi, pues lo que he sentido entre sus piernas no podré volver a sentir, fue tan fuerte y tan suave, tan intenso y tan armónico, que no hay melodía tan perfecta como el de sus ojos, labios y pechos, extrañaré por siempre sus piernas y su cuello, a decir verdad no hay parte de su cuerpo que pueda olvidar jamás, pero ahora solo me queda callar pues un pacto mutuo así me manda, por eso mi querida luna, su nombre nunca te he de contar.
January 01 El regalo prometido.EL RAGALO PROMETIDO
La razón del siguiente artículo es dar a conocer al mundo lo que una hermana irresponsable puede causar a la salud de un hombre, y al mismo tiempo decirle a ella (no te hagas la loca Grecia) que esta es la última ves que hago tamaña cosa.
Viernes 29
El fatídico día empieza con extraños sueños por la mañana y una resaca de día previo, nada haría presagiar lo que sucedería. Cuando el reloj dio las tres de la tarde, impulsado por la resaca y el cansancio decidí tomar una siesta, así fue que me encontré en los brazos de Orfeo.
7:30 p.m. Me despierta una llamada telefónica, la sorpresa fue grande pues se trataba de la persona de la que menos espera una llamada una persona de mi condición, pues si, era mi hermana Gracia María de los Angeles Gonzales Aparicio, entre sueños entendí que lo que deseaba era algo así como que comprara un regalo y que se lo llevase a la universidad, la verdad no quise entender y simplemente me tapé la cara con las frazadas y me dejé envolver por el suave susurro del mundo onírico.
7:40 p.m. Nuevamente suena el teléfono, de mal humor, desesperado, greñudo, con un ojo cerrado y un tic en la ceja izquierda, consigo contestar el teléfono, esta ves dispuesto a dejar en claro que no deseaba ser molestado le pregunto casi de gansteril manera, que, que era lo que sucedía, su contestación me puso de un humor mas ácido – ¿ya compraste el regalo? – me dijo, – ¿aún no sales de la casa?, es para las 9:30 – terminé de entender de lo que se trataba, lo que la inhumana quería, era que compre un regalo para su compañero pues tenía un intercambio de regalos y se había olvidado por completo del tema, pues bien, tras la insistencia decidí salir en busca del regalo prometido.
8:20 p.m. Tras haber caminado por todos los bazares y tiendas de regalos de Cusco, me di cuenta de que no encontraría por lo menos un regalo semi decente con los diez soles que me dejó, desesperado pregunté a las vendedoras y solo encontré burlas y risas, finalmente usé la lógica es época navideña las tiendas de regalos están reventando, nadie por mas paupérrimo que fuese, vendería algo a diez míseros soles, así que traté de acomodarme a mi realidad, los regalos mas decentes que conozco son los libros, me gustan para regalo por que son simplemente perfectos, no distinguen edad, sexo ni condición social, pero solo tenía diez soles, ahí fue donde surgió la idea, yo conocía o por lo menos tenía el número telefónico de un vendedor de libros (de contrabando), y como no deseaba entrar en temas de moral ni ética, simplemente decidí llamar, el problema de ese momento fue mi esmirriada economía, así fue resolví “visitar” a mi tío Domingo y a mi tía Sara, así pues a las 8:20 me encontraba en su sala, haciendo la llamada mas importante del día. Ubiqué al señor lo horrible fue darme con la sorpresa de que vivía en San Jerónimo en un barrio del que jamás había escuchado hablar, mas allá de la universidad Andina, y a la margen izquierda del río Huatanay, en conclusión una tierra olvidada por todos y al que nadie desea entrar. quedaba muy poco así que anoté las instrucciones del malediciente vendedor y raudamente pidiendo prestado tres soles mas, salí en busca de mi destino.
8:55 p.m. Con la cansada y perpleja mirada observaba la Universidad Andina de Cusco, quien diría que sus bien iluminados pabellones sería lo último civilizado que vería aquella noche, tres cuadras mas allá el auto viro y me llevo a un mundo para mi desconocido, atravesamos el puente Quillao, para pasar a la margen izquierda, y llegamos al paradero final, seguí las instrucciones del vendedor, y pregunté por la calle Pillao, supe que todo saldría mal desde que al bajar de la combi, pise un hondo charco de negras aguas, el tic volvió a mi ceja, seguí caminando, aunque mas parecía patinaje, pues las pistas de tierra estaban mojadas por las abundantes lluvias de esta época, a pesar de todo seguí delante evitando hacer contacto visual con aquellos extraños seres noctámbulos de aquel olvidado lugar.
9:15 p.m. Finalmente, al haber caminado mas de 20 cuadras entre pistas lodosas y extraños seres antropomorfos, me di cuenta de que estaba perdido y que jamás encontraría dicho lugar, no tenía nada de crédito en mi celular, y en aquellas calles no había un solo teléfono – pero claro, no había ni alumbrado público, de que manera alguien en su sano juicio pensaría encontrar un teléfono por esos lugares – no había nadie confiable a quien pedir razón, así es que resolví llamar a Pedro, con los pocos centavos que había en mi celular, él devolvió la llamada, no expliqué nada solo formule mi extraña petición, que llame al vendedor y le diga que lo encontraré en aquel puente en torno al cual había estado dando vueltas, Pedro llamó nuevamente dijo que el vendedor no estaba, ya era tarde y sentía la amarga derrota cerca cuando de repente… 9:25 p.m. Mientras caminaba por las lodosas calles de aquel desolado barrio de delincuentes y prostitutas, un sujeto de me acercó, no estaba con ganas para ser asaltado, así que aliste mi puño, él malediciente me dijo tu eres Erick, un mar de dudas inundó mi cabeza, pero finalmente entendí, que él era el vendedor y que se acerco a preguntarme pues yo era el único en la calle que no parecía ser de ese barrio, asentí con la cabeza, y me explico que me estaba buscando, me llevó a su casa, mientras caminábamos, mi hermana me llamo, le explique lo de los libros y le pedí diez minutos para llegar con el regalo prometido.
9:35 p.m. La casa del vendedor esta en una colina por la cual casi resbalo en reiteradas oportunidades, tenia un perro guardián, al entrar en su cuarto me mostró sus libros, rápidamente comencé a escoger los que quería – estos son de cuatro soles jefe, y estos de acá son de dos por cuatro china – me dijo mientras que su tufo a vino barato emanaba tras sus eructos, mientras escogía sentí una punzada fuerte en mi pierna derecha seguida de una especie de ardor, al voltear vi al sarnoso can que me estaba mordiendo, lancé un pequeño y ahogado grito mientras me decía a mi mismo – ya’s ta cagao – utilizando el hermosos lenguaje que me dejo la educación secundaria y que aun no puedo erradicar del todo, el vendedor echo a su perro, escogí “El Túnel” del maestro Ernesto Sábato y “El retrato de Dorian Gray” de Oscar Wilde, con lo que sobró me compré “La Vida es Sueño” de Calderón de la Barca y salí de ese lugar, no sin antes probar el vino que no dudaron en invitarme, al no saber si me estaban pepeando, me echo ese vino al coleto, haciendo un gesto de exagerado agrado como si el vino ese hubiese sido la mas rica ambrosía, cuando mi hermana me llamo nuevamente ya me encontraba en busca de un taxi que me saque de ese horrible lugar.
9:50 p.m. Las hermosas luces de los enormes pabellones de la Universidad Andina me tranquilizaron el alma, había sobrevivido a un lugar que parecía algún país de oriente medio, a los extraños seres, a la lodosa subida, al asqueroso perro, y al vinito del vendedor, finalmente me encontraba parado en la puerta principal de la universidad, ingrese al pabellón de ciencias económicas, y pude entregar a mi hermana el regalo prometido que ella regalaría a algún compañero suyo de la universidad, regalo que seguro no leerá jamás.
10:10 p.m. de regreso a casa con los zapatos llenos de lodo, me prometí a mí mismo escribir esto, para decirle a mi hermana que jamás lo volveré a hacer, para que Pedro tenga la explicación que quería y para que el resto del mundo sepa lo que una hermana con problemas de memoria pueden llegar a causar. |
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